Han pasado décadas desde que naciera la tecnología que ha revolucionado el mundo de la informática. Millones de personas utilizan cada día ésta tecnología para hablar con sus seres queridos desde el otro lado del mundo, jugar con personas que ni siquiera conocen, leer las últimas noticias sin coste alguno,... y un larguísimo etcétera de posibilidades que Internet nos ha puesto al alcance de la mano.
Cada vez son más los que se suman a la red de redes. Sí, no me cabe la menor duda de que Internet ha sido el mayor invento de la 2ª mitad del siglo XX. Pero aún no hemos sacado ni mucho menos partido a todo lo que Internet puede ofrecernos. Hasta ahora, la limitada velocidad de transferencia que ofrecían las compañías, nos restringían el uso de Internet a tareas simples. ¿Cuál será el futuro de Internet?
Año 2012. Te levantas como cada mañana, enciendes el monitor desde tu cama con una simple instrucción de voz, y mientras te levantas indicas a tu ordenador que abra el correo electrónico, y que te lea pausadamente tus mensajes recibidos mientras te vistes. No hay nada especial, así que nuevamente mandas una instrucción de voz, en esta ocasión para que abra la televisión vía Internet. Las tarjetas sintonizadoras han desaparecido, y ahora puedes ver los canales en tiempo real, desde la misma página web del canal que estés visionando, con total fluidez y máxima resolución. Muy bonito y útil, pero no tienes tiempo de quedarte viendo la tele, tienes que ir a trabajar. De nuevo mandas a tu PC una nueva instrucción de voz, esta es aún más simple: "ir al trabajo". Automáticamente, tu escritorio desaparece: has cerrado sesión y abierto la de la empresa. Aparecen todos tus documentos, informes,... Desde tu PC, has conectado sin siquiera darte cuenta al de la empresa, que transmite vía on-line la información necesaria para realizar tu trabajo. En cuanto has abierto sesión, la empresa sabe que estás ahí, y detecta si has llegado o no a tu hora. ¿Para qué molestarse en ir a la oficina si desde tu casa puedes ya realizar el mismo trabajo? Las empresas pensaron en esa misma política, y también en lo que supondría hacerlo: Se reducirían costes de luz, de mobiliario, evitaría el estrés de los empleados (con lo cual aumentaría la productividad),... Bueno, ya han pasado tus 8 horas de trabajo, y es hora de llegar a casa... Espera un momento, ¡Si estás en ella! ¿No es maravilloso? No tienes que soportar un largo camino de vuelta, sin mencionar el hecho de que al fin y al cabo has pasado las 8 horas en tu casa, sin ruidos ni agobios, con lo cual no estás ni la mitad de cansado... En fin, vamos a hacer la comida que ya va siendo hora... Tu ordenador, que sabe lo que has comido a lo largo de la semana y cuáles son los aportes de vitaminas, minerales, proteínas, etc... que tu cuerpo necesita, busca en Internet el plato que, según tus gustos (que conoce según le has ido indicando de comidas que más te gustan), más te apetezca y mejor te siente. Eso sí, te recuerdo que es el año 2012, aún no hay robots ni nada parecido, y la comida te la tienes que hacer tu, al igual que fregar los platos y otras muchas engorrosas tareas. Y aunque hayas estado en tu casa, has estado trabajando 8 horas y te has tenido que levantar temprano, así que estás cansado. Indicas al ordenador que abra el canal de radio de música clásica, y mientras tanto, te tumbas tranquilamente en el sofá a dormir una buena siesta. La música clásica es capaz de relajarte aún más cuando duermes, así que la siesta ha sido completamente reparadora. Ahora, es momento de hacer un poco de ejercicio. Nuevamente, ejecutas con un simple comando de voz que el ordenador busque cursos de gimnasia sueca. Y has encontrado uno por 10 € mensuales (un sólo profesor desde el otro lado del mundo puede enseñar a cientos o a miles de alumnos, con lo cual puede permitirse cobrar cantidades muy bajas). Tras 3 horas machacándote, te pegas una buena ducha, y te sientas a jugar un rato frente al ordenador. Los gráficos han evolucionado enormemente (la diferencia de HL1 y HL2 se consiguió en 7 años, así que imagina como serán dentro de otros 7), y ahora si que se puede decir que no se puede distinguir si se trata de un personaje de videojuego o de una persona real. Ni que decir tiene que el juego es completamente impresionante, un auténtico deléite para la vista, y todo sin relentizarse lo más mínimo, ya que las conexiones superan 1 Gb de velocidad. Terminas de jugar, y cenas, repitiéndose el proceso del almuerzo. Después, vuelves a ver la tele on-line, hasta que un avisador del ordenador te alerta "Señor X (X = tu apellido), le informo de que le restan a ud. 8 horas para tener que levantarse, le aconsejo acostarse". Puedes hacerle caso o ingorarle, tu mismo.
¿Te parece imposible para el año 2012? La mayoría de las tecnologías que he mencionado ya existen, pero aún no estan "pulidas". En menos de una década, cuando lo estén, esta vida puede ser completamente real. Pero hay más aún. Imaginate hacer excursiones por todo el mundo, observándolo vía satélite gracias a tu buen amigo Internet. Ciertamente, las posibilidades que Internet puede ofrecernos son innumerables, y es sólo la punta de un iceberg que año a año nos deja ver más.
Las conexiones siguen desarrollándose, y las empresas no paran de doblar las conexiones por el mismo precio. Pronto, el Estado tendrá que financiar obras de ampliación de la red de Internet, y permitir la implantación de verdadera fibra óptica (no cable coaxial) en todo el país. El futuro no es como lo vemos en las películas. Con frecuencia, la realidad supera a la ficción.
¿Os acordáis del viejo modem de 56 kbps, que todavía tenéis por ahí guardado cogiendo polvo? ¿Cuánto tiempo hace que no lo usáis? En la mayoría de los casos, no hace ni 5 años. En 5 años, hemos pasado de modems de 56 kbps, a conexiones de 1 Mbps. Casi 20 veces más conexión. ¿Pero qué pasará cuando en vez de doblar las conexiones, las multipliquen por 4? ¿Y cuando las multipliquen por 10? ¿Os parece imposible? No lo es, en absoluto. De hecho, ya hay compañías que han informado de que la próxima subida de velocidad, la harán multiplicando por 4 su anterior capacidad (véase el reciente caso de Jazztel).
No podemos adivinar el futuro a largo plazo, pero si a corto. Podemos imaginarnos un mundo donde las tecnologías que hoy existen pero son todavía inalcanzables, empiecen a ser más comunes. Podemos imaginarnos un mundo donde nuestra vida sea más fácil. Ése es el futuro.